En realidad no hay ninguna solución universal para todas las inspecciones térmicas con cámaras de infrarrojos, también denominadas cámaras termográficas. Es necesario adaptar el método al tipo de equipo que está inspeccionando y al nivel de detalle requerido. Dicho esto, existen tres métodos típicos que cubren la mayoría de situaciones ante las que se puede encontrar:

1. Termografía de referencia

La termografía de referencia es un buen punto de partida para cualquier aplicación. En primer lugar, explore el equipo la primera vez que se ponga en marcha o más adelante dentro de su ciclo de vida útil cuando esté funcione adecuadamente y, a continuación, utilice esa exploración a modo de referencia para futuras inspecciones. Tanto si compara las imágenes térmicas en la cámara sobre el terreno o en su PC mediante herramientas de software, este enfoque base sentará las bases para ayudarle a detectar anomalías posteriores. Un técnico de termografía utiliza una Fluke Ti400 para establecer una imagen de referencia de un motor en funcionamiento

2. Termografía de tendencias térmicas

Una vez establecida la imagen base, podrá utilizar las inspecciones de tendencias térmicas para comparar el modo en que se distribuye la temperatura en los mismos componentes a lo largo del tiempo. Esto puede ayudarle a detectar el declive del rendimiento con el paso del tiempo para que pueda programar tareas de mantenimiento que impliquen períodos de inactividad antes de que sea inevitable. Imágenes térmicas comparando temperaturas de superficies de motores idénticos

3. Termografía comparativa

Como es de esperar, esto significa que puede explorar componentes similares con su cámara de infrarrojos en condiciones similares y comparar los resultados. Este método depende de la idea de que los componentes idénticos o similares sometidos a cargas similares deberían mostrar perfiles de temperatura parecidos. Cuando se dispone de tres o más componentes, resulta relativamente sencillo detectar una anomalía. Sencillo, ¿verdad? Suele serlo la mayoría de las veces. Existe un nivel de complejidad adicional a tener en cuenta: en función de los componentes que se estén comparando, la diferencia de temperatura real que se puede considerar como una anomalía variará.