El término "infrarrojos" significa "más allá del rojo". La termografía se define como una "imagen térmica". Por ello, por definición, la termografía por infrarrojos es una "imagen térmica más allá del rojo".

La luz visible y los infrarrojos forman parte del espectro electromagnético. Los infrarrojos tienen una longitud de onda mayor y una frecuencia inferior a la luz visible. La termografía por infrarrojos es la ciencia que detecta la energía infrarroja que emite un objeto, la convierte en temperatura aparente y ofrece el resultado como una imagen por infrarrojos.

Infografía del espectro electromagnético que muestra luz visible y longitudes de onda de infrarrojos

Cómo permiten las imágenes de infrarrojos detectar problemas

Las anomalías térmicas en los equipos son indicadores de posibles problemas.

Gracias a que esta ciencia puede detectar patrones térmicos en el espectro de la longitud de onda de infrarrojos que no son visibles a simple vista, esto puede ayudarle notablemente a identificar componentes que no funcionan correctamente antes de que fallen.

En lugar de proporcionarle un resultado de prueba numérico, como sucede con varios multímetros, la cámara de infrarrojos (también denominada cámara termográfica) captura una imagen que puede mejorar con diferentes paletas de color y herramientas de resaltado para eliminar inmediatamente un posible problema. Gracias a que puede capturar imágenes de infrarrojos sin establecer contacto directo con el equipo, puede obtener una imagen mejor (literalmente y en sentido figurado) de las condiciones reales del equipo cuando está sujeto a una carga eléctrica.

La mayoría de cámaras termográficas también capturan datos "radiométricos", lo cual significa que obtendrá la temperatura aparente de cada píxel de la imagen. Por ello, cuando localice una anomalía, podrá examinar a fondo rápidamente y comprobar las temperaturas aparentes de los puntos exactos en cuestión y determinar si se encuentran dentro del rango normal.

La termografía por infrarrojos puede darle acceso a un mundo nuevo de datos que siempre han estado a su alrededor, pero que nunca había podido detectar debido a que no podía verlos sin una cámara de infrarrojos.